Ayer probé con una receta del libro “Las comidas en 30 minutos de Jamie” que me regalaron hará un par de años, y que todavía no había usado. Esta sopa, aunque tendría que llamarse crema por la consistencia que se le queda, está de lujo y sacia muchísimo. Vamos, que como plato único va super bien.
Os voy a poner los ingredientes tal y como aparecen en el libro, aunque se puede prescindir de algunas cosas que más adelante iré comentando.
Ingredientes:
– 1 kg de tomates cherry de rama, amarillos y rojos si puede ser
– 4 tomates grandes
– 1 guindilla roja fresca
– 4 dientes de ajo
– 1 barra de chapata
– 2 cebollas rojas pequeñas
– 4 cucharadas de vinagre balsámico
un manojo de albahaca fresca
unas cucharadas de crème fraîche
aceite de oliva virgen extra
Preparación:
– Calentar el horno a 220º C
– En una fuente para horno echar todos los tomates cherry. Partir los grandes en trozos y añadirlos a la fuente sazonando y regando con un chorro de aceite. Pela los ajos échalos a la fuente junto con la guindilla partida por la mitad y sin semillas. Remueve todo un poco y deja hornear en la posición más alta de 15 a 20′.
– En otra fuente de horno colocar 8 trozos de chapata e introducir en el horno en la parte más baja. Podéis prescindir de esta parte si tenéis picatostes en casa o preferís comprarlos ya hechos. En la receta original recomienda aderezar la chapata con aceite y sal. En fin, el aceite vale, pero echarle sal al pan cuando el resto de preparativos también lleva, me parece excesivo. Aunque como todo, irá en gustos.
– Mientras que se hornea todo, pela las cebollas (yo usé chalotas), pícalas y échalas en un cazo con un poco de aceite para que se pochen. Remueve de vez en cuando y añade 4 cucharadas de vinagre balsámico. Sigue removiendo hasta que se consuma.
– Saca los tomates del horno y viértelos en el cazo con las cebollas. Apaga el horno dejando el pan dentro para que continúe caliente.
– Ahora viene el triturado. En el libro recomienda moler en dos tandas, una de ellas menos para que queden tropezones (supongo que por eso lo de los tomates cherry de colores). En mi caso, y como no soy muy amante de los tropezones en las cremas, lo batí todo por igual para que se quedara más uniforme. En la mezcla añade la mayor parte de la albahaca reservando unas hojas para decorar el plato. Rectifica de sal si es necesario y sírvelo con una buena cucharada de crème fraîche en el centro.
