Bueno, pues aquí os dejo un postre sencillísimo sin azúcar añadida. En su lugar, lleva aspartamo, edulcorante bastante más potente que el azúcar pero sin ningún aporte calórico. Es unas 100 veces más dulce, pero pierde parte de su poder edulcorante a partir de 30º C. Así que, como lo vamos a cocer con la fruta y va a desestabilizarse, podremos mantener la misma proporción en gramos que usaríamos echando azúcar. A ver si os gusta 🙂
Ingredientes:
1/2 kilo gramos de aspartamo
1/2 kilo de ciruelas
1/2 kilo de membrillo
1 paquete de masa brisa
2 yemas de huevo
1 sobre de flanín
1 vaso de leche
2 limones
Preparación:
– Precalienta el horno a 200º C.
– Extiende la masa brisa y ve cortando círculos con un molde. Yo para éstas he usado la boca de un vaso de pinta de cerveza.
– Coloca los círculos en fundas para magdalenas y las fundas en un molde de silicona del mismo tamaño. Pínchalas con un tenedor o cuchillo para que no suba la masa.
– Mételas en el horno y déjalas hornear unos 15-20′.
– Mientras hacemos la mermelada de fruta. Como en todas ellas, las proporciones son de 1 kilo de fruta para medio de azúcar, aunque en este caso hemos usado aspartamo. Pues bien, corta, pela y deshuesa/despepita la fruta y métela en un cazo con agua y el zumo de los limones.
– Añade el aspartamo al cazo y deja que se cueza todo bien hasta formar una mermelada. Reserva.
– En un bol a parte, vamos a hacer la crema de la tartaleta. Separa dos yemas de los huevos. Puedes reservar las claras para hacer una tortilla blanca. Echa las yemas al bol con el sobre de flanín y la leche, y bátelo hasta que se quede todo bien mezclado.
– Saca las tartaletas y rellena con la mezcla de la crema para volver a meterlas al horno. Hornea otros 15-20′.
– Cuando estén, cubre con la mermelada sin azúcar de ciruela y membrillo.
A destacar:
En este caso he usado esta mermelada, pero acepta cualquier tipo de fruta que tengas por el frigorífico. También puedes cambiar la base de la tartaleta por masa quebrada u obleas para empanadillas. ¡Quedarán genial!

